Hay gente que hace el amor con una calculadora. A ver, entre ellos pero con la calculadora en la mesita. Y no para cronometrar si uno de ellos es un campeón. No! Digo yo, vamos! Porque de otra manera hay cosas que no se entienden.
Sé de lo que hablo: cumplo años el mismo día que mi hermano. Con la salvedad que nos separan cuatro años.
Como hicieron eso mis padres? Pues nunca lo sabré: me intriga... pero comprendéis que son preguntas que no puedo formular.
A Marcos y a Mario les pasa algo parecido. Marcos es el papá y Mario vino al mundo el día de su cumpleaños. Como habrán hecho eso Marcos y la mamá...? A Mario le intrigará pero meto la mano en el fuego y no me la quemo, que tampoco lo preguntará...
Féliz cumpleaños para los dos! Mario y Marcos, que cumpláis muchos más!
Hoy se me ha dado por hacer uno de mis cakes preferidos. Una variedad del Lemon-poppy, pero más a la española, sin ingredientes de estos raros que a veces nos complican la existencia. Estoy pensando por ejemplo en el famoso Buttermilk que cada vez lo veo más en todo tipo de recetas. Yo he crecido tomando vasos y vasos de karnemelk, la variante holandesa del buttermilk. Para no faltar a la verdad, la madre del buttermilk. Pero, al menos en mi barrio, vas y dices: "Ponme un litro de buttermilk" y te miran un poco raro.
De hecho, esta receta originalmente era un bizcocho de yogur. Sencilla y llanamente eso. Un bizcocho rico de yogur pero sin más adornos ni historias. Y claro, la tartamemucho tiene varias reglas de oro, entre ellas "antes muerta que sencilla". Manos a la obra y le fui dando color y vidilla. Que los bizcochos sosos se los dejamos a la Bella Easo! Lo de las amapolas, ya es un problemilla personal: veo semillas de sésamo, amapola, chía... y se las tengo que poner a todo! Vamos allá:
- 3 huevos - 1 yogur natural - 3 cucharadas de leche - el zumo de 1 limón y su ralladura
- 4 cucharadas de aceite de girasol - 2 vasitos de azúcar ( medida por el vasito de yogur ) - 3 vasitos de harina ( medida por el vasito de yogur ) - 1 sobre de Royal - 2 cucharadas colmadas de semillas de amapola
1.- Precalentamos el horno a 150ºC. 2.- Preparamos el molde. 3.- Batimos los huevos uno a uno. Luego añadimos el azúcar hasta obtener una crema. 4.- Vamos incorporando el aceite, la leche, el yogur y el zumo de limón, todo de a poco. 5.- Añadimos la ralladura de limón y de último en 3 partes, la harina y el Royal cernidos. 6.- A mano, con cuchara, echamos las dos cucharadas de amapolas y mezclamos bien. 7.- Vertemos en el molde y llevamos al horno por aproximadamente 1 hora y 15 minutos.
Una vez frío, podemos echarle por encima una capita de cobertura sencilla de limón hecha con el zumo de un limón, un poquito de esencia de vainilla y azúcar glass. Si es necesario, se le añade un poquito de agua, se mezcla todo bien y se deja caer por encima del cake. Si tenemos algún tarro de esos que yo tanto promociono ( Si, si, si, esos tarros en los que guardamos flores de pasta de goma o glasa!!!), entonces ya le damos el toque magistral adornando con unas florcillas.
Que el Universo conspire y que os guste el Lemon-poppy a la Tartamemucho.